La Catedral

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        Como todos más o menos conocemos, el templo catedralicio de la ciudad se empezó a erigir en 1.722, no terminándose su construcción - aunque en la actualidad hay todavía zonas que no han sido construidas ni lo serán nunca - hasta el 28 de noviembre de 1.838.       

        Su monumental fachada compuesta por dos torres, impresiona y en ella su también inmensa y majestuosa portada que tiene como elementos iconográficos esculturas venidas de aquella portada que tuvo en tiempos pasados la vieja Catedral de la Santa Cruz, y que pasaron a ésta.

        La portada central - en dicha fachada principal hay otras dos puertas de ingreso que llevan por nombres los de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo; además, a los dos grandes cruceros se abren otras dos dedicadas a los Santos Patronos de la ciudad, los santos Servando y Germán - alberga la gran puerta principal dedicada a la Santa Cruz, titular del templo. Esta vasta parte del edificio está construida con mármol blanco y decorada por columnas corintias de fuste muy abarrocado.

        A ambos lados del gran ventanal central se yerguen las dos esculturas de los Santos Patronos, procedentes de aquella portada que hemos mencionado, se encontraba en la fachada lateral de la vieja Seo, y debidas a Stephanus Frugonis, realizadas en Génova en el último tercio del Siglo XVII.

        Sobre el gran arco abocinado está el frontón triangular sobre el que descuella la gran escultura del Salvador procedente de la misma portada y del mismo autor.

        Todo el conjunto es majestuoso y nos sirve de introductor para contemplar en el interior las bellezas de nuestra muy querida Catedral.

 

Ángel Mozo Polo

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