|
Entrevista
a D. Guillermo Riol Hernández
Pregonero
de la Semana Santa de Cádiz 2004
Con
la humildad que le caracteriza, y atendiendo de
inmediato a nuestra llamada, algo que desde aquí
le agradecemos, el próximo pregonero de la Semana
de Pasión gaditana nos atendió permitiéndonos
‘robarle’ algo de su ya escaso y valioso
tiempo libre, y nos desveló sus inquietudes de
cara a la cita del ya cercano Domingo de Pasión
en el Gran Teatro Falla. Este es el perfil de D.
Guillermo Riol Hernández, Director de COPE Jaén.
Retrátenos
a D. Guillermo Riol, extráiganos un breve
‘curriculum cofradiero’.
La vida cofrade de Guillermo Riol, se remonta a su
niñez en la que de la mano de sus padres acudía
a presenciar las procesiones. Era de los que con
las cajas de zapatos y los palos que llevaban
entonces los mismos, confeccionaba rudimentarios
pasos de palio con cartulina y papel de plata.
Desde entonces jamás se ha desvinculado de su
pasión por la Semana Santa gaditana en todas sus
vertientes. Es hermano de la Cofradía de Nuestro
Padre Jesús de los Afligidos y María Santísima
de los Desconsuelos, de la que llegó a ser Vice-Hermano
mayor durante seis años.
Su interés y dedicación
por nuestras Hermandades y Cofradías, tuvo su
acento cuando al ingresar en COPE Cádiz tuvo la
oportunidad de contar a la audiencia el discurrir
de nuestras hermandades por la Plaza de
Candelaria, así como retransmitir en directo la
salida de las distintas cofradías.
Ha
pronunciado multitud de pregones, a pesar de que
nunca se ha sentido pregonero, de Hermandades de Cádiz.
De
los momentos cofrades más emotivos que ha vivido,
destaca la concesión del Galardón Bartús que le
hizo la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la
Paz y Nuestra Señora del Amparo, pronunciar el
Pregón de nuestra patrona la Virgen del Rosario
y, por supuesto, el encargo de pronunciar el pregón
de la Semana Santa de Cádiz.
Me
considero un fiel defensor de nuestra Semana Santa
y de su estilo, ya que nada tenemos que envidiar a
otras poblaciones. De hecho la Semana Santa
gaditana ha experimentado en los últimos años un
auge en devoción, patrimonio, seriedad y respeto
que la ha hecho merecedora de un reconocimiento
fuera de nuestra latitudes.
¿Qué
sintió nada más colgar la llamada del Presidente
del Consejo para proponerle ser el próximo
pregonero de la Semana Mayor?
Un
poco de todo; responsabilidad, temor, orgullo y
alegría. Por este orden. Nunca pude imaginar que
un gaditano de a pié como yo tuviese algún día
el alto honor de pregonar la Semana Santa de mi
tierra. En cualquier caso y a pesar de que se dice
que nadie es profeta en su tierra, yo no puedo
decir lo mismo ya que desde que me fui de Cádiz
mi tierra y mi gente no se ha olvidado de mi y eso
es para estar agradecido.
En
la medida de sus posibilidades, y sin descubrirlo,
¿que nos puede contar de su pregón? ¿lo tiene
ya listo?
Como
suele ocurrir siempre, al pregón le faltan
algunos retoques pero si; está listo. Será un
pregón normal, sin pretensiones. Quiero que sea,
y será, gaditano, periodístico, contado a través
de los ojos de la palabra que es la que uso en mi
profesión. Decir algo de su contenido no me
parece correcto ya que creo que lo mejor es
escucharlo el domingo de Pasión y que cada uno
juzgue.
¿que
requiere mejor trato para usted, la prosa o el
verso?
Como periodista,
uso mejor la prosa, pero no va a faltar el verso.
Modestamente creo que a la hora de exaltar es
mejor relatar y contar; que, como decía antes,
los gaditanos que acudan al Teatro Falla, puedan
“ver” la Semana Santa de Cádiz una semana
antes. Se que hay grandes pregoneros que usan el
verso de forma fácil, pero también entiendo que
arrancar el aplauso fácil a través de elocuentes
glosas y palabras más o menos barrocas, es un
recurso fácil y cómodo. Aún así respeto y
admiro a quienes la tienen la virtud de hacerlo así.
El
pregonero del pasado año 2003 de Puerto Real,
Andrés Damián, combinó en su magna intervención
imágenes, música y prosa, en un pregón de más
de dos horas y media de duración. Le cuento esto
para preguntarle si el pregón debe seguir un
canon fijo, como diríamos, 'a la vieja usanza', o
se puede 'reinventar' otro estilo de pregón, más
dinámico pero menos puro.
Cada cual concibe
y escribe un pregón distinto. Cada uno lo
entiende de una forma y me parece que sobre esto
nada hay escrito en cuanto a cánones a seguir.
Con todo, toda renovación es buena sea cual sea
la faceta de la vida en la que se aplique. Yo
particularmente no haría un pregón así, aunque
reconozco el mérito de ese gran cofrade que es
Andrés Damián al haberlo llevado a cabo. Un pregón
y sobre todo si es de Semana Santa, debe en un
principio atraer la atención de los que escuchan
y no aburrir. El pregonero sabe lo que los
cofrades quieren escuchar y eso es lo que escribe.
Eso y sus reflexiones personales como cristiano y
cofrade. Me gustaría que mi pregón se recordase
no como una gran pieza literaria, sino como las
vivencias y emociones de un cofrade gaditano al
que Cádiz le ha hecho este maravilloso regalo.
Cádiz
Cofrade - Marzo de 2004
|