En
el centro del pabellón, bajo la cúpula, se
encontraba el paso de palio de María Santísima
del Rocío, cuyo techo y bambalinas laterales son
obra de los sobrinos de Elena Caro, bajo diseño
de Dubé de Luque, y de Carrasquilla la frontal y
trasera. La orfebrería corresponde al taller de
Jesús Domínguez.

Detalle del rostro de Judas, salido
del taller, al igual que Jesús de la Redención y el
resto del misterio, del prolífico Castillo Lastrucci.