El
paso del Cristo fue realizado en los talleres sevillanos de Manuel Guzmán
Bejarano en 1977, en maderas de embero con incrustraciones de orfebrería. Se
ilumina con cuatro hachones. Ha sido restaurado en 2006 en los talleres Olioz de
Rota. Cuenta con las imágenes de los cuatro Evangelistas
en las esquinas, realizadas por Juan Pérez Calvo.
La
Virgen procesiona bajo un palio, bordado en plata sobre terciopelo negro,
realizado por Catalina Porras en 1940, bajo diseño de Fernando Ares. En cuanto
a la orfebrería, los respiraderos son obra de Manuel Seco Velasco, crestería
de Villarreal (1980), candelabros de cola de Jesús Domínguez y varales de
Antonio Santos (1995).
Dos
palmas y dos ramas de olivo que acogen un óvalo con una Cruz en su interior; el
conjunto se remata con una Corona Real.
1.500, 500 en la procesión.
Túnicas y antifaces negros.
Calle Rosario.
Cultos
mensuales y Solemne Triduo en Cuaresma. El Viernes Santo
realiza la Adoración de la Cruz.
Cabe
reseñar la saya de la Virgen del siglo XVIII, restaurada por las Clarisas de
Sanlúcar de Barrameda, así como el manto y saya, en terciopelo negro y bordado
en plata, en el colegio de San Martín en 1960
Realizada
en 1939 por Manuel Seco Velasco en plata sobredorada. De alto canasto, finamente
decorado con pequeñas rocallas y hojarasca, rematada por ocho imperiales
volumétricos bajos en cuya unión se sostiene la bola con la Cruz. La ráfaga,
también de rocallas, alterna los resplandores con antorchas o pebeteros, todo
muy finamente trabajado y enriquecido por brillantes. Fue restaurada en los
talleres Gilma en 1997.