HERMANDADES DE PENITENCIA DE CÁDIZ

 
     
 

Venerable, Inmemorial, Pontificia y Nacional Cofradía de Penitencia del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia y Nuestra Señora de la Amargura

 
     
 

Datos Históricos

 

La Cofradía fue fundada en 1621 por un grupo de cargadores de Indias, de origen vasco-guipuzcoano en su mayoría, y se la denominó Cofradía nacional de los vizcaínos, por agrupar en su seno a naturales de las tres provincias vascas y el reino de Navarra, cuyos escudos se observan en las esquinas de la bóveda central de la iglesia de San Agustín.

Se conservan diversos documentos antiguos como es un expediente que abrió contra ella el tribunal eclesiástico gaditano en 1628, y que se conserva en el archivo diocesano de esta ciudad, por alterar el orden de su cortejo en la procesión penitencial de aquel año.

Según otro antecedente, al otorgar testamento el capitán Diego de Aguirre, en 1634, hizo constar a uno de sus albaceas, Manuel de Iribarri, que para bien de su alma tomara una de las capillas de la iglesia de San Agustín y la costease de su hacienda, donándola a la cofradía de la Humildad y Paciencia, donde sus albaceas recibieron sepultura.

 

Sede Canónica y Casa de Hermandad

 

Parroquia de San Agustín

La Casa de Hermandad se encuentra en la calle Rosario tras la Parroquia.

 

Imágenes

 

En 1638, labró la talla del excelso titular el Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia, el artista Jacinto Pimentel, escultor perteneciente a la escuela hispalense de imaginería del siglo XVII, según un hallazgo casual en la imagen del Cristo al ser restaurado en 1984, por el profesor Arquillo Torres. Jesús aparece sentado sobre una peña, desnudo, antes de clavarlo en la cruz, apoyada la cabeza sobre la mano derecha, que descansa sobre la rodilla. Lleva un cíngulo de oro amarrado al cuello y las manos, así como potencias sobre la cabeza. Esta imagen sustituyó a la primitiva, que se encuentra en Jerez de la Frontera, obra de Francisco de Villegas.

En 1967, el onubense de Higuera de la Sierra, Sebastián Santos Rojas, labró la talla de María Santísima de la Amargura, que sustituyó a otra fechada a fines de la centuria del XVIII y que actualmente recibe culto en Puerto Real. Realizó su primera estación de penitencia en 1968. Fue restaurada y repolicromada la boca de esta Dolorosa en 1995 por Luis González Rey.

La Cofradía cuenta con una imagen del Niño Jesús, advocada de la Pasión, obra del imaginero sevillano Darío Fernández Parra, que fue bendecida el 1 de mayo de 2008.

 

Pasos Procesionales

 

El paso de Misterio se realizó en 1953 en los talleres del hispalense Juan Pérez Calvo, barroco, con talla y dorados de Fernández del Toro. Porta en las esquinas evangelistas del gaditano Luis Ortega Brú y candelabro de guardabrisas en centros y esquinas. El dorado del paso será restaurado posteriormente, terminándose para la Semana Santa de 1996. Las andas se restauran íntegramente por Ars Nova en 2016.

   Entre 1953 y 1955 se construye el paso de palio, de finura suprema, le labró las piezas de orfebrería Jesús Domínguez Vázquez. Y de 1955 a 1959, bordaron el palio y el manto de la Virgen, en hilos de oro sobre terciopelo carmesí en el taller del colegio San Martín, siguiendo los diseños creados para ambas piezas, por el sevillano Juan Pérez Calvo; este palio fue retocado por Juan Zamanillo y Lorenzo Guttemberg.

 

Escudo y Hábito Procesional

 

Bajo tiara pontificia y llaves, que se alude en su propio título, corona real de la que sobresalen dos plumas unidas por el centro.

Para el Cristo, capa y capirote morado, túnica de color crema. Para la Virgen, capa y capirote de color guinda y túnica de color crema.

 

Actos y Cultos

 

La Cofradía celebra Triduo en Cuaresma y en septiembre a la Virgen.

 

Enseres destacados y Corona de la Virgen

 

El material procesional de la Cofradía está destacado como uno de los más completos de la Semana Santa de Cádiz.

La Corona de la Virgen de la Amargura se realiza en Orfebrería Villarreal en metal dorado en 1993. Original pieza, que presenta un canasto casi arquitectónico, con seis sectores o capillas separadas por estípites barrocos. En la central un ángel de plata sostiene el escudo de la cofradía; en las restantes jarras de flores. También muestran gran creatividad los imperiales, de líneas curvas y rectas, muy estilizados en sus extremos, compuestos por acantos y ces. La ráfaga sin estrellas tiene decoración vegetal y pedrería roja, así como la cruz, que queda enmarcada dentro de los resplandores y cuya bola es de marfil. Material en el que también están tallados los ángeles que la sujetan. En la ráfaga, a la altura del arranque de los imperiales, dos angelillos de plata.

 

Marchas dedicadas

 

Cristo de la Humildad y Paciencia (1985) por Juan Flores, y otra del mismo nombre del maestro Escobar en 1997, Amargura Gaditana (1998) Ignacio Chamorro Izquierdo, y Que suenen las horquillas de Julio Pardo Melero en 1999.

 
 
 

 VOLVER